Archive for ‘Cualidades’

La individualidad perniciosa

By María y Jesús, 21 Marzo, 2010, No Comment

Los seres humanos somos todos igual de valiosos, pero no somos iguales.  Además de las habilidades, funciones y conocimientos que, evidentemente, cada uno pueda tener, hay ciertas cualidades y capacidades que son diferentes entre unos seres humanos y otros. Así, no hay nigún ser humano que tenga todas las capacidades y cualidades psicológicas, lejos de esto, en realidad, una persona se podría decir que tiene un 30% de las multiples capacidades posibles que puede tener el ser humano. Por otro lado, algunas de estas cualidades son incompatibles entre sí, de igual forma que no se puede tener una mano grande y pequeña al mismo tiempo.

La tendencia al individualismo, en el sentido de tratar de ser autosuficiente, psicológicamente hablando, avanza en nuestra sociedad. Teniendo en cuenta lo dicho en el parrafo anterior, es fácil deducir que esta tendencia sólo puede abocarnos al fracaso, como colectivos humanos.

El individuo que trata de vivir únicamente por si mísmo, fomenta el miedo interior a no ser capaz de salir adelante, de hecho, sólo con los recursos propios no se sale adelante, en un sentido amplio de la expresión. Únicamente mediante el descubrimiento de las propias capacidades y limitaciones, enfrentando el temor a depender de otros y aprendiendo a colaborar, sin someterse a otros ni querer dominarlos, pueden los individuos y, por tanto, los colectivos, vivir plenamente.

La vida es aprender, no resignarse

By María y Jesús, 5 Diciembre, 2009, 10 Comments

En más ocasiones de las que nos gustaría, oímos o leemos a personas, también expertos en psicología, psiquiatría, neurología… que afirman que el carácter o el comportamiento son de origen genético, incluso que la felicidad a la que podemos aspirar está condicionada por factores que no podemos cambiar.  Llegando incluso a afirmar que esos factores se estiman en un 50%, y que debemos conformarnos con el otro 50% para tratar de vivir lo mejor posible.

          Si bien es cierto que ciertas cualidades o capacidades están más desarrolladas en unas personas y otras capacidades en otras, los factores que determinan la capacidad de ser feliz están sujetos, gracias a Dios, a la capacidad de aprender, de comprender los errores psicológicos que nos hacen sufrir, al discernimiento de lo que no comprendemos. La genética es información, información codificada, el entendimiento humano es algo mucho más fuerte. Si actualmente se postula la plasticidad del cerebro, cuyas diferentes áreas pueden incluso crecer físicamente con el desarrollo de diferentes actividades, no tiene sentido pensar que la complejidad de la conciencia humana, con su sensibilidad e inteligencia, esté supeditada al código genético. Es cómo si el ser humano estuviera supeditado a la inteligencia de su ordenador. Desde el punto de vista genetista, ignoramos si se están investigando las mutaciones genéticas a lo largo de la vida de un ser humano; desde el punto de vista psicológico, hemos comprobado una y otra vez que no hay límite para solucionar lo que nos hace sufrir, sabiendo cómo. La vida es aprender, no resignarse.