
Happy Christmas
Es muy habitual (aún) que las personas no sepan cómo resolver sus temores, lo que hace que se orienten hacia escapar de sus miedos y utilizar la astucia para sobrevivir. Cuando esto ocurre, la persona utiliza la herramienta de la memoria para imitar, para saber dar una respuesta en cada momento, para mostrar que sabe, para convencerse a sí mismo y a los demás de que sabe, que todo está bien en su interior.
Esforzarse en mostrar o aparentar, impide encaminarse hacia entender y, por lo tanto, los miedos irán en aumento. Así, la persona se orientará, inevitablemente en conseguir, en lograr lo que necesita o cree que necesita, muchas veces tratando de satisfacer necesidades más psicológicas que reales. En esta lucha por lograr, se enredará en la comparación con otras personas, la competencia, la rabia si se siente menos que la otra persona, el odio y la envidia, serán el fruto de todo ello.
Desde muy joven reprimirá todo este estado interior, aprenderá a esconder todos sus temores, miedos, rabias, envidias…, y a sonreír y mostrarse amable en cualquier circunstancia. Lo reprimirá porque en su confusión creyó que lo más importante era que los demás le vieran como una buena persona. Llegará a controlar tanto su mundo interno de pensamientos y emociones, que se creerá sus propios engaños, culpando a los demás de sus enfados y odios, culpando a la Vida, a la familia, amigos, etc. Con todo ello se confundirá aún más, en ocasiones se bloqueará, se quedará en blanco… Será una mente avocada al sufrimiento.
Algunos rasgos que pueden indicarle a uno mismo que esto está ocurriendo, son el extremo cuidado con las manifestaciones externas. En su aspecto físico, si engorda, si tiene un grano, el vestido, el peinado, las uñas…, todo ello cobra un valor desorbitado, se somete al cuerpo a torturas de dietas y operaciones con tal de esquivar el miedo a la posible desvaloración de los demás. En sus expresiones verbales y corporales, tenderá a no mostrar emociones, procurará sonreír y ser afable, por temor a que le vean débil y vulnerable. Ocultara lo más posible que no sabe algo o no sabe como hacer algo, por temor a que le vean torpe o tonta.
Esta orientación tan externa de la mente es debido a que le preocupa mucho la opinión de los otros y, por lo tanto, está esclavizada a los otros seres humanos por sus propios miedos. Suelen tener un fuerte temor a que les menosprecien, a que les menos valoren y, como consecuencia, ser apartados del grupo, quedarse aislados y solos.
Pero si la persona comprende que no hay posibilidad de escapar del miedo, del sufrimiento, de la ignorancia, que el miedo no se resuelve enterrándolo, escapando, engañándose… entonces emprende el único camino posible, el del entendimiento. Comenzará a preguntarse cómo entender lo que le ocurre y comenzará a desandar el auto-engaño.
Una persona que decide enfrentar sus temores, se orienta al entendimiento. Una mente así tenderá, y llegará, a no temer la opinión de los demás y, por lo tanto, preguntará con curiosidad, indagará hasta que entienda lo que no sabe. Si algo no comprende, dirá que no sabe, no disimulará, porque habrá entendido lo importante que es no confundir su mente, ni la de los demás, con disimulos y falsedades. Una persona que indaga en si mismo, que trata de comprender, sabrá ver la batalla en la que están inmersos también los demás en su interior, por tanto, tenderá a no juzgar ni condenar a los demás, y no generará odio. Tampoco justificará los errores ni se culpará, pues eso le impediría poner toda su energía en resolver esos erreores.
Aprender a vivir de esta manera es verdadera inteligencia.
Hoy, paseando por la ciudad, nos hemos encontrado con hombres y mujeres adultos pidiendo limosna. En realidad no pedían, mantenían su cestillo en el suelo delante de ellos, algunos avergonzados. En una calle, al amparo de la soledad del mediodía, un anciano descansaba sentado en la acera, derrotado, agotado y solo, con todos sus enseres en una maleta junto a él. Hace unos días vimos a una mujer con un niño, que buscaba en las basuras algo que comer, el niño también buscaba.
Según un estudio llevado a cabo en España durante tres años, y publicado en la revista European Psychiatry (Psiquiatría Europea), 8 de cada 10 pacientes abandona la medicación con antidepresivos antes del periodo prescrito. De este porcentaje, el periodo de mayor abandono es en los primeros cuatro meses. Los resultados de esta investigación, realizada por un equipo del Instituto Catalán de Salud y del IDIAP Jordi Gold de Lleida, evidencia que el tratamiento farmacológico es altamente ineficaz como solución a este trastorno.
Una de las circunstancias que constatamos a diario, es cómo de parecidos son entre sí muchas personas que, sin embargo, entre ellas, se perciben muy diferentes, casi antagónicas.
Se suelen confundir, y entremezclar, el concepto de libertad física con el de sentimiento de libertad. Aunque en espacios abiertos, a veces, se experimenta una cierta sensación de libertad, el sentimiento de libertad es mucho más que no estar encerrado físicamente.
La naturaleza es la parte del planeta menos transformada por la mente y la mano del ser humano. Ha evolucionando a través de milenios, adaptándose al medio y transformándolo al mismo tiempo. Sus formas, colores, olores, sonidos…, están, en su conjunto, en armonía, y producen un gran beneficio en la mente humana.
La propia palabra “educar” significa guiar, conducir en el conocimiento.
pensamiento, pero pocos los que se detienen a comprender sus beneficios o perjuicios.
Actualmente hay una gran ocupación, y preocupación, por el aspecto físico. Se cuida mucho la apariencia, la imagen que se ofrece ante los sentidos, propios y ajenos.
















PI