La individualidad perniciosa

By María y Jesús, 21 Marzo, 2010, No Comment

Los seres humanos somos todos igual de valiosos, pero no somos iguales.  Además de las habilidades, funciones y conocimientos que, evidentemente, cada uno pueda tener, hay ciertas cualidades y capacidades que son diferentes entre unos seres humanos y otros. Así, no hay nigún ser humano que tenga todas las capacidades y cualidades psicológicas, lejos de esto, en realidad, una persona se podría decir que tiene un 30% de las multiples capacidades posibles que puede tener el ser humano. Por otro lado, algunas de estas cualidades son incompatibles entre sí, de igual forma que no se puede tener una mano grande y pequeña al mismo tiempo.

La tendencia al individualismo, en el sentido de tratar de ser autosuficiente, psicológicamente hablando, avanza en nuestra sociedad. Teniendo en cuenta lo dicho en el parrafo anterior, es fácil deducir que esta tendencia sólo puede abocarnos al fracaso, como colectivos humanos.

El individuo que trata de vivir únicamente por si mísmo, fomenta el miedo interior a no ser capaz de salir adelante, de hecho, sólo con los recursos propios no se sale adelante, en un sentido amplio de la expresión. Únicamente mediante el descubrimiento de las propias capacidades y limitaciones, enfrentando el temor a depender de otros y aprendiendo a colaborar, sin someterse a otros ni querer dominarlos, pueden los individuos y, por tanto, los colectivos, vivir plenamente.

Educar

By María y Jesús, 14 Febrero, 2010, No Comment

La propia palabra “educar” significa guiar, conducir en el conocimiento.

Los adultos debemos conducir a los niños y jóvenes en el conocimiento externo de la vida, sus normas, costumbres, relaciones, comportamiento particular y social…, y en el conocimiento interno. Tan importante es el cuidado del cuerpo, como el conocimiento de las leyes del pensamiento que le permitirán saber cómo utilizarlo adecuadamente, el conocimiento de las sensaciones y emociones, descubrir el papel que ocupan en su vida y cómo afrontarlas, cómo alcanzar los sentimientos…

Para poder llevar a cabo esta importante labor, es necesario que el niño comprenda.  Los niños, como todos los seres humanos, entienden mejor cuando se les explica con paciencia, con firmeza si es necesario, pero también con afecto. Si la educación está basada en el premio y castigo, en gritos y enfados, no será un aprendizaje inteligente, profundo, no se le ayudará al niño a despertar su inteligencia. Por contra, desarrollará la astucia, porque se le estará enseñando a modificar su comportamiento por miedo al castigo, o por el deseo del premio, sin que llegue a entender qué es lo que le beneficia o perjudica y por qué. 

En el sistema educativo actual, se suele actuar sobre los efectos: que estudie, que no beba, que no fume, que no conteste, que no sea violento, ni caprichoso… Pero el comportamiento, sea éste el que sea, es el efecto de conflictos internos, y para cambiar los efectos que asoman en el comportamiento, ha de ser resuelta la causa, de lo contrario, se modificará el comportamiento por represión, lo cual indica que el problema no ha sido resuelto, sólo escondido, pospuesto.

Por ejemplo, si un niño no estudia y suspende, se le suele catalogar de vago, que no estudia porque no le da la gana, o que toma el pelo a los padres…,  y otras conclusiones por el estilo que dan pie a la presión, el mal humor y los castigos. Con esta actitud de los adultos, el niño puede desarrollar diferentes problemas tales como agresividad,  ansiedad,  angustia, encerramiento en sí mismo, inquietud, rebeldía, depresión, orgullo, miedo, torpeza… En lugar de ejercer presión, tanto psicológica como física, para conseguir que el niño estudie, debemos descubrir cual es el impedimento, qué le pasa al niño, qué problema hay detrás de su actitud, qué conflictos puede haber en su proceso cognitivo (sus ideas, conceptos y pensamientos) o en el afectivo (sus emociones y sensaciones). En muchos de estos casos suele ocurrir que el niño no puede estudiar porque su pensamiento está muy disperso, llevándole de una cosa a otra, a pesar suyo, y esto le impide concentrarse. El pensamiento disperso es el síntoma de un conflicto emocional que el niño no sabe resolver y que la presión de los adultos, posiblemente, agravará.

Para que los chicos puedan desarrollarse adecuadamente, en armonía y con inteligencia,  deben sentirse seguros, protegidos, queridos, esa es la base, el clima donde sus mentes se desarrollarán adecuadamente y, por tanto, tendrán un comportamiento y una actitud adecuadas.  

Los educadores deben ser firmes y exigentes cuando sea necesario, pero siempre emocionalmente del lado del niño, sin recurrir al chantaje emocional. Para conseguirlo, los propios adultos deben aprender a poner a punto sus recursos cognitivos, y a resolver sus propios conflictos emocionales. En las relaciones más intensas y cercanas, familiares,  es donde se es más susceptible de despertar los conflictos que cada persona tiene sin resolver, y más aún si una de las partes detenta algún grado de responsabilidad sobre la otra. Ambas circunstancias se dan en el caso de las relaciones padres-hijos. Y también, aunque en circunstancias formales diferentes, en las relaciones profesores-alumnos.

Aprender a ser firme y afectuoso al mismo tiempo, exigente aunque flexible ante las demandas de los niños, apoyar en lugar de criticar, buscar soluciones a los problemas de forma inteligente, descubriendo las posibles causas de los conflictos, observar el propio comportamiento para descubrir cómo puede estar influyendo en el problema…,  son algunas de las cosas que hacen satisfactoria la aventura, el desafío de educar.

Imaginar y fantasear

By María y Jesús, 30 Enero, 2010, 2 Comments

Imaginar,  fantasear, soñar despierto, visualizar…,  muchos son los que potencian estas actividades del pensamiento, pero pocos los que se detienen a comprender sus beneficios o perjuicios.

Utilizar el pensamiento en imágenes para reflexionar, planificar, resolver problemas, recordar cuestiones prácticas o hechos , crear…, sin duda, es de gran utilidad.  Sin embargo, fantasear produce emociones, generalmente placenteras, basadas en hechos inventados, irreales.  Es el equivalente a una droga,  “droga psicológica”, que produce un falso bienestar con su consiguiente decaimiento posterior, y que incita a administrarse una nueva “dosis”, en este caso de irrealidad. Fantasear es adictivo, solo tienen que intentar no caer en ese hábito, para darse cuenta de que no resulta tan sencillo evitarlo. Incluso, muchas personas son apenas conscientes de que fantasean.

Fantasear, ensoñar con una vida diferente, es una forma de evadirse de la realidad,  porque algo de ésta les desagrada o hace sufrir, y sin saber cómo resolverlo, escapan hacia una vida inventada, construida a la medida de los deseos del soñador. Genera, en casos avanzados, una vida paralela que confunde la mente, la desorienta y bloquea. 

 Una persona que ha aprendido a afrontar la vida cotidiana, que vive con intensidad y curiosidad la vida, no necesita fantasear, no necesita evocar irrealidades. Cuanto más fantasea una persona, más se incapacita para vivir la vida cotidiana con profundidad, pués malgasta su energía psicológica, por así decirlo, que es necesaria para afrontar los  desafíos del día a día y profundizar en su entendimiento.

El sufrimiento de la estética

By María y Jesús, 9 Enero, 2010, 2 Comments

Actualmente hay una gran ocupación, y preocupación, por el aspecto físico. Se cuida mucho la apariencia, la imagen que se ofrece ante los sentidos, propios y ajenos.

Tanto preocupa la apariencia, que las operaciones de cirugía estética se han incrementado considerablemente: se quitan costillas para afinar la cintura, se raspan los huesos de la cara para afinar el óvalo, se cambia la nariz, se absorbe grasa de aquí y allá, se implantan pelos en la cabeza y se quitan otros de la cara y extremidades, se meten bolsas de diferentes sustancias en los pechos para hacerlos más abultados, se introducen sustancias para darle más grosor a los labios, se inyectan toxinas para paralizar los músculos del rostro, se estira la piel para aparentar más joven… y algunas otras operaciones más agresivas aún para el cuerpo humano.

También hay personas que queriendo verse, o que les vean, más altas, se alzan sobre tacones de muchos centímetros y caminan casi de puntillas sobre elevadas plataformas.

Se suele decir que si una operación de cirugía estética te hace sentir bien, más feliz, ¿por qué no hacerlo?  “Si se te quitan los complejos con la cirugía…”  Con esta poco acertada reflexión, se entra en la desafortunada espiral de impiedades que se le hacen al cuerpo.

¿Realmente creen que es así?

Un adicto a las drogas podría hacer la misma reflexión:  “Me hace sentir bien y me quita los complejos, además, no hago daño a nadie…”
A veces no es sencillo discernir el límite existente entre una intervención necesaria y una derivada de conflictos psicológicos que no se saben resolver. Una intervención necesaria es, por ejemplo, normalizar una cara que ha sufrido quemaduras, o un tabique nasal realmente desviado, colocar los dientes en su sitio mediante una ortodoncia…, entre muchas otras. Una operación derivada de un conflicto psicológico sería la que modifica la figura y apariencias normales o naturales, propia de la inmensa variabilidad del ser humano y de su edad.

Millones de seres humanos que habitan este planeta, luchan a diario contra su propio cuerpo para ser admirados por el resto de la humanidad. ¿Por qué?  ¿Por qué someterse a esta esclavitud a los demás, a su opinión y admiración? ¿Por qué torturan sus cuerpos? Hay un gran sufrimiento detrás de todo esto, pero no encontrando una verdadera solución para resolverlo, se operan.

Pero el sufrimiento psicológico no termina con la intervención quirúrgica. La necesidad de admiración, aceptación o reconocimiento, surgen del temor a ser rechazados, ignorados o menospreciados…, y estos temores no se quitan con una intervención quirúrgica, ni con drogas, sean éstas de la clase que sean. Un temor es la manifestación de experiencias, conclusiones, pensamientos, ideas y actitudes erróneas, que genera sufrimiento, confusión, reacciones perjudiciales… Es algo a resolver entendiendo, comprendiendo lo que nos ocurre, con todas sus implicaciones, racionales y emocionales. Entonces sí, se resuelven el temor y el sufrimiento, porque hemos ordenado nuestra mente.

Este apasionante proceso de entender los problemas, nos conduce a un bienestar profundo, a un aumento de la curiosidad por la vida, a una amplitud de la mente con sus capacidades.

El cuerpo es importante, tan importante que debemos aprender a escucharlo, a cuidarlo, a respetarlo, a mantenerlo limpio, sano, fuerte y bello. Pero le damos tanta importancia al aspecto mas externo del cuerpo, que lo torturamos, mutilamos, pintamos y distorsionamos. Y a esos cuerpos mutilados se les dice que son atractivos,  cuando en realidad esconden un gran dolor, sea este dolor consciente o inconsciente.

Sobre los animales y los humanos

By María y Jesús, 1 Enero, 2010, 1 Comment

El ser humano tiene grandes contradicciones. Muchos hay que quieren y cuidan a algunos animales como si fueran de la familia, mientras a otros animales se  los comen y les parece deliciosa su carne. También hay sociedades protectoras de animales, y mataderos.

El otros día leimos en la prensa un artículo que describía la historia de un bebé hipopótamo que tras quedarse huérfano fue adoptado, o mejor dicho, el pequeño hipopótamo adoptó como madre a una gran y anciana tortuga. La tortuga lo aceptó, y los dos vivían juntos en una reserva. Cuando alguien se acercaba a la tortuga, el hipopótamo salía en su defensa. En dicho artículo, con esta historia como telón de fondo, se pone a los animales como ejemplo de los buenos sentimientos y sabiduría “que el beligerante ser humano debería imitar”

La historia del pequeño hipopotamo es extraordinaria, una realidad de filiación y supervivencia inspiradora, y como esta historia hay muchas y muy hermosas. Pero el argumento en favor de la mayor “humanidad” de los animales no es correcto ni coherente. Hay muchas, muchisimas acciones desinteresadas, solidarias, de afecto y de amor incondicional entre seres humanos. 

Los animales comparten con nosotros este pequeño planeta, y debemos saber que entre ellos y nosotros hay una gran diferencia evolutiva, a muchos niveles y en muchos aspectos, lo cual no significa que tengamos derecho a maltratarlos. Por el contrario, esta gran diferencia evolutiva debería hacernos sentir responsables hacia ellos, cuidarlos y respetarlos.

Baja laboral por estar triste

By María y Jesús, 27 Diciembre, 2009, 3 Comments

Hemos leido que una empresa en Japón, Hime & Company, con sede en Tokio, permite tomarse unos días de baja, pagados, por estar triste. Ofrece también bajas pagadas durante las rebajas, el personal de Hime & Company, cuya compañía de seis mujeres comercializa cosméticos y otros productos femeninos, puede tomar dos mañanas al año como “días de rebajas”, para poder ir de compras. Desde la empresa aseguran que la “baja por pena” permite a los empleados llorar sus males y volver renovados a trabajar. “Con mal de amores, todo el mundo necesita su tiempo, igual que cuando estás enfermo”, asegura el consejero delegado Miki Hiradate. (Reuters)

El malestar y el sufrimiento

By María y Jesús, 19 Diciembre, 2009, 12 Comments

El sufrimiento psicológico (ansiedad, depresión, fobias, miedos, celos, ira, culpa, envidia…) es similar al dolor en la enfermedad física, nos pone en evidencia que algo anda mal, en este caso en la conciencia. Para poderlo solucionar hay que entenderlo, no sólo con el pensamiento,  puesto que el pensamiento no puede entrar en el campo de la emoción. Para entender algo en profundidad es necesario incluir los aspectos emocionales del problema. El pensamiento es una herramienta muy útil en su campo, pero en el campo emocional no es eficaz porque es utilizado para reprimir, controlar u ocultar la emoción, nunca puede solucionarla. Las emociones han de ser abordadas emocionalmente.

La felicidad…

By María y Jesús, 5 Diciembre, 2009, 9 Comments

Hoy hemos visto un artículo que dice: “la felicidad está en creer que controlas tu vida”.

Creer que controlas tu vida es un engaño, y la felicidad no se puede basar en un engaño. La felicidad es una consecuencia  de haber resuelto los errores que producen el sufrimiento. Seguir leyendo

La vida es aprender, no resignarse

By María y Jesús, 5 Diciembre, 2009, 10 Comments

En más ocasiones de las que nos gustaría, oímos o leemos a personas, también expertos en psicología, psiquiatría, neurología… que afirman que el carácter o el comportamiento son de origen genético, incluso que la felicidad a la que podemos aspirar está condicionada por factores que no podemos cambiar.  Llegando incluso a afirmar que esos factores se estiman en un 50%, y que debemos conformarnos con el otro 50% para tratar de vivir lo mejor posible.

          Si bien es cierto que ciertas cualidades o capacidades están más desarrolladas en unas personas y otras capacidades en otras, los factores que determinan la capacidad de ser feliz están sujetos, gracias a Dios, a la capacidad de aprender, de comprender los errores psicológicos que nos hacen sufrir, al discernimiento de lo que no comprendemos. La genética es información, información codificada, el entendimiento humano es algo mucho más fuerte. Si actualmente se postula la plasticidad del cerebro, cuyas diferentes áreas pueden incluso crecer físicamente con el desarrollo de diferentes actividades, no tiene sentido pensar que la complejidad de la conciencia humana, con su sensibilidad e inteligencia, esté supeditada al código genético. Es cómo si el ser humano estuviera supeditado a la inteligencia de su ordenador. Desde el punto de vista genetista, ignoramos si se están investigando las mutaciones genéticas a lo largo de la vida de un ser humano; desde el punto de vista psicológico, hemos comprobado una y otra vez que no hay límite para solucionar lo que nos hace sufrir, sabiendo cómo. La vida es aprender, no resignarse. Seguir leyendo

De la empresa al cielo, ¿por qué no?

By María y Jesús, 1 Diciembre, 2009, 3 Comments

     La responsabilidad social corporativa (RSC) se expande entre las empresas privadas y , con la ley de economía sostenible elaborada por el gobierno se augura su implantación en las instituciones públicas. Consiste en que  las empresas y corporaciones, además del cumplimiento de sus obligaciones legales, integren voluntariamente en su gestión, estrategia y procedimientos,  beneficios sociales, laborales, medioambientales y de respeto a los derechos Seguir leyendo